
Un velo que no molesta a sus compañeros (de hecho, cuatro de ellas se han solidarizado y en un gesto de inmensa grandeza espiritual, se han puesto el velo aún sin ser todas musulmanas), pero que molesta al consejo estudiantil, quién sabe por qué razones absurdas.
La normativa de este centro dice que no se puede entrar con la cabeza cubierta. Supongo que eso incluye pelucas y tupés... esperemos que ningún calvo tenga que dar clase nunca allí. Pero voy más allá. Si uno de esos alumnos fuese sometido a alguna terapia que le dejara sin pelo, y quisiera cubrirse la cabeza con un pañuelo, ¿¿tendría que buscarse otro cole?? O entonces la norma se flexibilizaría?
Somos “intolerantes” (que palabra más horrible. A mi no me da la gana de que nadie me “tolere” por mi acento y mi piel. Y menos por mis creencias religiosas o culturales. Que me trague con patatas si no le gusto). De hecho, podría apostar que se trata de una norma que está puesta para evitar que los niños vayan con gorra (que me parece igual de absurdo, pero en fin) y de la que se han cogido para evitar que esta niña musulmana -y las que vengan- haga “gala” de su creencia.

Ahhh pero no. Creo que la norma no va para todas las religiones. Es ésta solamente. Lo que se pretende es enterrar aquel símbolo musulmán. No va para todos los símbolos... sino, tendríamos que ir arrancando cruces y cadenitas, porque llevar símbolos religiosos debe ser muy malo. ¿La criptonita del ateo? Mis amigos ateos se reirían.
Nuestra ignorancia es tan atrevida que creemos que el velo islámico es un símbolo de sumisión al hombre (el velo de las monjas es un símbolo de sumisión a Dios y algunas se cambian el nombre y todo o se encierran para siempre. ¿Alguien tiene problemas con ello?). Creemos que es impuesto por los padres a las niñas (¿¿como el vestido de primera comunión por ejemplo?? o cómo cuando les decimos a nuestros hijos no-musulmanes: hijito así no sales ni a la puerta??).
Me pregunto que pensará mi amiga Doria, musulmana nacida y criada en Colombia (es decir, que no tiene origen árabe ni similar y se convirtió porque quiso); Máster en Relaciones Internacionales y doctoranda en la misma materia. Qué pensará de todos estos prejuicios que nos hacemos los que nos hemos viajado nunca ni conocemos de cerca a un musulmán. No la veo muy sumisa yo...
El otro día comentaba en mi blog Papá Conejo- Mamá Piojo, que un juez había determinado que “los derechos del ser humano, los constitucionales, están por encima de cualquier ideario/normativa de un colegio”. Pues bien. Creo que está clara mi posición en el tema.
Desde aquí mando mi apoyo a esa niña valiente. Insumisa del sistema, fiel a sus convicciones y leal a sus creencias. Najwa, niña querida,: Defiende tus derechos. Defiende tu libertad. Ve a por todas.